La eficiencia energética y la mejora del bienestar son las premisas para una cocina bioclimática. Los electrodomésticos eficientes que consumen menos energía, la iluminación natural o de bajo consumo, los sistemas de ahorro en el agua, los aislamientos, ayudan a la eficiencia energética. La pinturas naturales, el sistema de ventilación, el uso de materiales reciclados y la selección de residuos favores el bienestar.

La instalación de agua, conducciones y desagües, son de poliestireno y por tanto libres de PVC. La instalación eléctrica, cables y conducciones eléctricas no contiene PVC ni halógenos.

El mobiliario debe ser lo libre de formaldehidos, lo conseguimos con tableros de DM con esta especificación o con maderas naturales barnizadas o pintadas con acabados naturales: barnices, leasures o pinturas naturales.

En cuanto a las encimeras mejor que sean de materiales naturales como la madera o el mármol, también podemos usar materiales sintéticos si las colas usadas en su elaboración son naturales o no nocivos.

Separación selectiva de residuos integrada en el propio mobiliario de cocina para su mayor comodidad.

Agua. Grifo de doble apertura con aireador, descalcificador en la toma de agua y un filtro de cerámica (sistema sencillo, efectivo y con un mantenimiento mínimo) que provee de agua sana para ser bebida a través de un grifo independiente o un sistema de ósmosis, son los elemento que nos ayudan a mejorar el ahorro y la calidad del agua.

Electrodomésticos con certificación A o A+ que nos garantizan un alto grado de eficiencia energética y el sobre coste de compra inicial se amortiza con el ahorro de energía. El lavavajillas y la lavadora al consumir agua caliente, son bitérmicos, es decir, disponen de una doble entrada de agua, caliente y fría, de modo que cuando consumen agua caliente, en lugar de que el propio electrodoméstico caliente el agua a través de su resistencia eléctrica, sistema altamente ineficiente, utiliza directamente el agua caliente de la caldera, sistema mucho más económico. La cocina a gas es eficiente y que la de vitrocerámica o la de inducción que crean campos eléctricos, esta última es más eficiente que la vitrocerámica.

El sistema de ventilación además de ventilar debe garantizar una buena renovación de aire para evitar humedades, ventilaciones o aires viciados. Se puede instalar un sistema de ventilación permanente, si es por conductos se puede unir a la ventilación de los baños y que capte aire limpio del exterior y lo aspire por las partes húmedas de la casa, cocina y baños de modo se elimine por ejemplo al a través del patio de luces. Estos sistemas se pueden adaptar a las necesidades de cada espacio en cada momento, en función de las necesidades, eliminando el aire viciado y sustituyéndolo por aire limpio evitando las condensaciones.

Iluminación. Es importante aprovecha al máximo la luz natural. La iluminación artificial debe cumplir dos funciones, la primera es la de iluminación general de toda la cocina y luego potenciar la luz en las zonas de trabajo. Se ha realizado mediante leds, lámparas de bajo consumo para la luz ambiente (gastan 5 veces menos y duran 10 veces más que las incandescentes) y graduadores de intensidad de la luz.

Pinturas ecológicas o naturales, que no tengan bases de productos tóxicos.

Si puedes recuperar mesas y sillas antiguas, pueden ser también una buena solución para tener una cocina más sostenible y con carácter.

En cuanto a los alimentos, que sean naturales, de temporada y cercanos y si hablamos de materuales de limpieza que sean a base de productos  no nocivos.

Si actuamos localmente influimos globalmente, ya sabes.

Las fotografías son de Oriol Tarridas.

¿Cómo es una cocina sostenible?