Mediante el uso de materiales económicos pero preparados para captar señales en la banda de los microondas, un grupo de investigadores ha creado unos captadores de energía con un grado de eficiencia similar a los paneles solares y convierte inalámbricamente las señales de microondas en corriente eléctrica continua, capaz de recargar la batería de un teléfono móvil o celular, u otros dispositivos electrónicos pequeños.

El dispositivo, ha sido desarrollado por el equipo de Allen Hawkes, Alexander Katko y Steven Cummer, especialistas de la Escuela Pratt de Ingeniería de la Universidad Duke, en Durham, Carolina del Norte, Estados Unidos.

El funcionamiento es similar al de los paneles solares, que convierten la energía de la luz en corriente eléctrica, pero el nuevo dispositivo captura la energía de fuentes tales como señales de satélites, señales WiFi, e incluso, con las adaptaciones pertinentes, ondas sonoras. El captador creado tiene un porcentaje de conversión energética del 37 por ciento, que es comparable al alcanzado por células solares de alto rendimiento.

El factor diferencial en el diseño del nuevo captador-conversor de energía es la aplicación ingeniosa que se ha hecho de ciertos metamateriales. Los metamateriales son materiales exóticos creados artificialmente, estructurados a escala microscópica, y a los que se les puede dotar de propiedades no presentes en los materiales naturales, incluyendo ciertas propiedades ópticas que prometen revolucionar muchas áreas tecnológicas cuando se logren diseños lo bastante operativos. Entre las proezas ópticas al alcance de estos materiales, destacan la de volver invisible a un objeto, y la de conseguir microscopios con los que ver detalles más pequeños que las propias longitudes de onda de la luz.

Con las adaptaciones adecuadas, es posible utilizar este diseño para extraer energía de diversos tipos de energía, incluyendo vibraciones y sonidos, con muchas frecuencias diferentes. Hasta ahora, buena parte de los trabajos con metamateriales han sido meramente teóricos. Los creadores del nuevo convertidor energético han demostrado que con un poco de trabajo, estos singulares materiales ya pueden ser útiles en la época presente para aplicaciones destinadas a un público amplio