Vivimos y trabajamos en espacios influidos tanto por las radiaciones como por la contaminación electromagnética. Te explicaremos que es cada cosa y cómo solucionar los problemas que provocan para que mejores tu calidad de vida. Dormitorios y zonas de trabajo donde nos pasamos muchas horas deben estar lo más sanas posibles para influir positivamente en nuestra salud. A todos nos afecta pero colectivos como los niños y adolescentes, las personas de edad avanzada y los que padecen alguna enfermedad son más sensibles. Cada día disfrutamos de más avances tecnológicos pero debemos ser también conscientes de los riesgos que implican, el conocimiento de sus ventajas e inconvenientes es el primer paso para aprovecharlos de una forma sensata.

¿Qué son las radiaciones?
Debemos distinguir entre radiaciones naturales y artificiales.


Las primeras las genera la Tierra
de forma natural, cuando el sustrato geológico tiene alguna alteración o discontinuidad se produce una anomalía que provoca una alteración de la radiación natural, son zonas en las que se liberan cantidades de radiaciones mayores o mucho mayores de las normales y no son sanas, hay un exceso de energía liberada que la gran mayoría de los humanos no tolera bien. Las más comunes son las provocadas por aguas subterráneas, rieras o ramblas, las fallas, los yacimientos minerales y las cavidades (naturales o artificiales).


Las radiaciones artificiales
proceden de múltiples factores: torres de alta tensión, antenas de telefonía, repetidores de televisión, centrales nucleares, también de algunas actividades médicas como radioterapia, radiografías o gamagrafías entre otras y dentro de casa tenemos electrodomésticos, teléfonos móviles e inalámbricos, ordenadores, tablets y routers wifi, entre muchos otros focos de radiaciones; proceden también de materiales de construcción como el granito, la pizarra, ciertos esmaltes y arcillas y el gres.

Relación entre radiaciones y gas radón. El gas radón es un gas radioactivo que proviene del subsuelo, al ser más pesado que el aire tiende a concentrase en espacios poco ventilados como bodegas, subterráneos, garajes…; cuando está en espacios abiertos ofrece menos problemas ya que se dispersa de forma natural. Según la Organización Mundial de la Salud este gas es cancerígeno.

¿Qué es la contaminación electromagnética?
La exposición continuada a un exceso de radiaciones provoca la contaminación electromagnética y este es el auténtico problema porque cada día tendemos a sufrir una mayor exposición en oficinas, en nuestra casa y en nuestro entorno en general.

¿Cuáles son las consecuencias de la contaminación electromagnética?
Cada día existen más estudios que evidencian que pueden empezar por trastornos en el sueño, fatiga crónica, dolores de cabeza o alergias y pueden terminar con enfermedades graves como el cáncer o la leucemia.

¿Cómo detectarlo?
Aconsejamos contratar una empresa especializada que se desplace al lugar a detectar y medir con los equipos técnicos necesarios las radiaciones y los campos electromagnéticos de alta y baja frecuencia tanto el interior como del entorno.

Nuestro objetivo, espacios sanos.
Nuestros esfuerzos van encaminados a conseguir espacios sanos, protegidos de las amenazas exteriores e interiores  pero con sentido común, por ejemplo si una antena de telefonía “apunta” a nuestro baño no aconsejaremos ninguna actuación porque el tiempo que pasamos en el mismo no es excesivo. No pretendemos tampoco renunciar a los avances tecnológicos, ni mucho menos, pensamos que la tecnología no es en si misma ni buena ni mala, pero el uso que de ella hagamos si puede provocar buenas o malas consecuencias. Nuestra opinión al respecto es muy simple, cuanta más información tengamos mejor podremos decidir cuáles son los riesgos que tiene y como hacer un uso sensato y gratificante de la tecnología, parece lógico ¿no?

Soluciones.
Dependiendo del problema detectado existen distintas soluciones y casi siempre podemos eliminar las radiaciones o reducirlas en porcentajes muy significativos.
-          Para las radiaciones exteriores podemos utilizar apantallados con pinturas especiales o cortinas con micro hilos entre otros que actúan como barreras que pueden llegar  a reducir hasta un 95% las radiaciones exteriores. -          Para las radiaciones interiores provocadas por teléfonos móviles, ordenadores, tablets, wifi, impresoras, radio despertadores, microondas, hornos, vitrocerámicas… recomendamos un uso racional apartándonos de ellos cuanto sea posible, sobre todo cuando no los usamos.
-          Para las radiaciones interiores provocadas por malas instalaciones eléctricas, especialmente en dormitorios, existen soluciones como los bioswitch y sobe todo un buen diseño de la instalación y una buena toma de tierra que funcione.
-          Cuando las radiaciones provienen de los materiales, si no queda más remedio la sustitución de los mismos puede ser la solución. Antes de hacer una reforma es el momento ideal para analizar un espacio porque el proyecto podría incorporar todas las soluciones para conseguir un espacio sano.

Es muy curioso observar que hay gente que tiene un tipo de vida sana, se cuida con dietas equilibradas, hace ejercicio, no fuma, bebe con moderación y en cambio no presta demasiada atención al espacio donde trabaja muchas horas al día  o dónde vive y lo comparte con su familia y que también le puede influir de forma beneficiosa o no en su vida, es parte de nuestra cultura y es algo que está cambiando con rapidez, por fortuna.