Las pinturas ecológicas son mucho más sanas que las pinturas convencionales y ayudan a crear también espacios más sanos pero ¿por qué?

De entrada por su composición, ya que están hechas sobre todo a partir de aceites vegetales si son de interior y de silicatos cuando son de exterior y los pigmentos que las componen son de origen mineral o vegetal pero no contienen metales pesados. Tampoco contienen disolventes volátiles tóxicos.
Todo ello significa que su aplicación no es tóxica ni para quien la aplica ni después de secarse. ¿Por qué es tan importante? Porque una pintura convencional puede perjudicar semanas, meses e incluso años después de ser aplicada ya que contiene materiales perjudiciales para el medio ambiente y para la salud de las personas, s al emitir compuestos orgánicos volátiles como el xileno, tolueno, fenoles y formaldehídos y contener metales pesados como el plomo, cadmio, mercurio, etc.
En segundo lugar estas pinturas no crean una capa impermeable en las paredes y techos sino que las dejan respirar, por tanto los ambientes son más sanos.
La única desventaja de este tipo de pinturas es el precio ya que pueden ser un 15% más caras que unas pinturas convencionales pero es cierto también que tienen una mayor durabilidad y resistencia de modo que puede compensar el incremento, pero sobre todo recuerda que son mucho más sanas y la salud no tiene precio. Una buena solución es comprar pintura ecológica blanca y luego teñirla con el colorante natural que deseemos, conseguiremos un mejor precio y una gama de colores mucho más amplia. ya que no ocultan las humedades ni las condensaciones.
Consejo: por las mismas razones comentadas antes, aconsejamos utilizar esmaltes, barnices y aceites sin disolventes y al igual que las pinturas, evitar aquellas que desprendan fuertes olores ya que son un mal presagio y pueden ser tóxicas.